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Volumen 78 N°1/ Abril 2026

Mediación y negociación como estrategias defensivas en salud

Diálogo, prevención y reparación en un escenario de creciente judicialización de la medicina.

Martes 21 de abril de 2026

Por Gonzalo Gálvez, periodista FALMED.

En un escenario marcado por el aumento sostenido de reclamos, denuncias y judicialización del acto médico, la mediación y la negociación han dejado de ser mecanismos secundarios para transformarse en herramientas estratégicas de defensa del ejercicio profesional. Así lo plantea Carmen Gloria Pierart, abogada jefa de la Unidad de Mediación de la Fundación de Asistencia Legal del Colegio Médico de Chile, FALMED, quien subraya que hoy estos procesos no solo permiten resolver conflictos, sino también prevenir su escalamiento, proteger al profesional y humanizar la gestión del desacuerdo en salud.

Un nuevo contexto para los conflictos en salud

El protagonismo que ha adquirido la mediación en los últimos años responde a una combinación de factores que han modificado profundamente la forma en que se gestionan los conflictos en el ámbito sanitario. Por una parte, el aumento de la judicialización de la medicina ha generado altos costos emocionales, profesionales e institucionales, lo que ha impulsado la búsqueda de vías alternativas que permitan abordar los conflictos antes de llegar a tribunales.

A ello se suma un mayor empoderamiento de los pacientes y cambios normativos que han transformado la relación médico-paciente. En este nuevo escenario, la mediación y la negociación facilitan un diálogo más horizontal, evitando situar al médico exclusivamente en una posición defensiva. Además, la presión estructural sobre el sistema de salud —listas de espera, sobrecarga asistencial y escasez de recursos— hace necesario contar con espacios que permitan contextualizar los conflictos y distinguir responsabilidades individuales de fallas sistémicas. Según la abogada Carmen Gloria Pierart, abogada jefa de la Unidad de Mediación de FALMED, este fenómeno se enmarca también en un cambio cultural hacia formas colaborativas de resolución de conflictos, orientadas al aprendizaje institucional y a la mejora continua de la práctica médica.

“La mediación y la negociación no solo resuelven conflictos, sino que actúan como estrategias preventivas y de defensa del ejercicio médico”, enfatiza.

Mediación versus juicio: dos caminos, dos lógicas

La mediación se diferencia del juicio tradicional de manera sustantiva. Mientras en el proceso judicial las partes delegan la decisión en un tercero —el juez—, en la mediación las partes son protagonistas del proceso y mantienen el control sobre el resultado final. El juicio se centra en determinar responsabilidades legales y derechos vulnerados, mientras que la mediación busca comprender las causas del conflicto, sus dimensiones humanas y relacionales.

A ello se suman diferencias relevantes en términos de tiempo, costos y desgaste emocional. La mediación es un proceso más rápido, menos costoso y confidencial, lo que protege la privacidad de los involucrados, a diferencia del juicio, que es público y suele prolongarse en el tiempo.

"La mediación contribuye a disminuir el estrés, la ansiedad y la sensación de vulnerabilidad, al reducir la incertidumbre, reforzar el control de la situación y ofrecer un espacio contenido y humano"

Carmen Gloria Pierart
Abogada Jefa Unidad de Mediación, FALMED

La mediación dentro del modelo integral de Defensa de FALMED

En la Fundación de Asistencia Legal del Colegio Médico de Chile, FALMED, la mediación se inserta como un componente clave de un modelo integral de defensa, que no sustituye otras herramientas jurídicas, éticas y comunicacionales, sino que las complementa. Desde esta perspectiva, la mediación cumple un rol relevante en la prevención temprana de conflictos, la articulación con la defensa jurídica, la protección de la identidad y reputación profesional, y la gestión responsable del conflicto.

“Los casos que con mayor frecuencia llegan a mediación están asociados a problemas comunicacionales, resultados adversos en prestaciones de salud, retrasos en la atención, disconformidad con tratamientos o decisiones clínicas, y reclamos de familiares en situaciones de gravedad o fallecimiento. En muchos de estos escenarios, no se requiere necesariamente una respuesta judicial, sino espacios de diálogo, explicación y reconocimiento”, explica Carmen Gloria Pierart.

La mediación como primer acercamiento al conflicto

Activar la mediación de forma temprana suele aumentar significativamente sus probabilidades de éxito, reducir el desgaste emocional y evitar que el conflicto se haga más rígido. No obstante, también puede resultar útil en etapas más avanzadas, siempre que exista una mínima voluntad de diálogo.

La preparación del médico o médica para enfrentar una mediación es clave. Este proceso implica comprender qué es la mediación y su finalidad, revisar los hechos con objetividad, mantener una actitud abierta y colaborativa, y centrarse en resolver el conflicto y reparar la relación, más que en determinar quién tiene la razón.

En esta etapa, los abogados de mediación de FALMED cumplen un rol distinto al de un litigio tradicional. No actúan como confrontadores, sino como facilitadores de soluciones consensuadas, orientadas a acuerdos duraderos y a evitar la escalada del conflicto. La mediación, recalca la abogada jefa de la Unidad de Mediación, “no reemplaza al juicio, sino que se entiende como una etapa previa y complementaria”.

Resultados de mediación 2025

Durante 2025, los procesos de mediación en los que participó la Fundación mostraron resultados significativos.

“Aproximadamente entre un 18 y 20 % de los casos terminó con algún tipo de acuerdo, y solo entre un 12 y 15 % de las mediaciones sin acuerdo avanzó posteriormente a juicio. Esta disminución de la judicialización tiene un impacto directo y positivo en la carga emocional y profesional de las médicas y médicos involucrados”, comenta la abogada de FALMED.

Uno de los principales aprendizajes del período es que la mediación no es solo una técnica, sino una verdadera cultura de gestión del desacuerdo, basada en el diálogo, la responsabilidad y el respeto mutuo.

Mediación, negociación y construcción de defensas

Lejos de debilitar la defensa, la mediación contribuye de manera decisiva a establecer una estrategia defensiva temprana y sólida. Permite identificar el conflicto, ordenar la información, detectar riesgos, explorar salidas alternativas y mantener coherencia con la estrategia legal. “La mediación anticipa, ordena y humaniza la defensa”, señala Carmen Gloria Pierart.

Aunque el proceso es confidencial y no produce pruebas, la mediación entrega información clave para orientar una eventual estrategia judicial: comprensión real del conflicto, expectativas del reclamante, puntos críticos, fortalezas y debilidades del caso. Además, la negociación permite identificar riesgos jurídicos antes de que el conflicto escale.
Incluso cuando no se alcanza un acuerdo, la mediación fortalece la posición del médico: aporta claridad, ordena el relato de los hechos, mejora la preparación emocional, permite corregir riesgos tempranos y demuestra una actitud de buena fe y responsabilidad profesional.

Acuerdos, reparación y valor humano

Los acuerdos alcanzados en la mediación pueden ser explicativos, prestacionales, económicos u otros, y siempre se resguarda expresamente que no implican reconocimiento de culpa. La comunicación y la escucha activa cumplen un rol central en la construcción de estos acuerdos y, en algunos casos, incluso permiten recomponer la relación médico-paciente.

Más allá del aspecto legal, la mediación tiene un alto valor como espacio de reparación: emocional, simbólica y relacional. Reconoce a las personas, valida experiencias, restablece confianzas y genera aprendizajes que contribuyen a mejorar la práctica médica.

El médico como “segunda víctima”

FALMED reconoce el impacto emocional que viven los profesionales involucrados en conflictos asistenciales y aborda esta dimensión entregando apoyo jurídico y emocional.
“La mediación contribuye a disminuir el estrés, la ansiedad y la sensación de vulnerabilidad, al reducir la incertidumbre, reforzar el control de la situación y ofrecer un espacio contenido y humano”, señala Carmen Gloria Pierart.

Entre los principales desafíos para fortalecer la mediación como estrategia defensiva, se encuentran el cambio de mentalidad, la formación específica en mediación y comunicación, y una colaboración más fluida entre médicos, abogados e instituciones. El objetivo, concluye Carmen Gloria Pierart, “es consolidar la mediación no solo como una alternativa al juicio, sino como un pilar en la gestión de conflictos en salud”.

En definitiva, la mediación impulsa un cambio profundo: pasar de una lógica punitiva a una de diálogo, cuidado y mejora continua, más coherente con los valores del área de la salud y con la protección del ejercicio médico.

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