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¿El enfoque de una Salud Intercultural llegará a la Nueva Constitución?

El siguiente reportaje incluye las miradas de dos integrantes de la Convención Constitucional, con experiencia en salud pública e interculturalidad, que abordan los principales conceptos y temáticas que deben debatirse en el nuevo cuerpo normativo para lograr un “rediseño de la salud” que sea participativo y representativo de los pueblos originarios.


Longko Juan Ñancupil dirigiendo rogativa en el frontis del Hospital de Linares (Foto de diario El Heraldo).

Por: Marcela Barros y Paulo Muñoz, periodistas FALMED
Aquello que concierne a la relación entre culturas es como la Real Academia de la Lengua define “intercultural”, una realidad que en América Latina y el Caribe se demuestra fuertemente por la diversidad de razas, creencias y culturas coexistentes en los territorios. 

Siendo parte de ello, en la Ley 19.253 sobre Protección Fomento y Desarrollo Indígena, Chile reconoce 10 pueblos originarios, es decir, existentes antes de la conquista europea: Mapuche, Aymara, Rapa Nui, Atacameño, Quechua, Colla, Diaguita, Kawashkar o Alacalufe, y Yámana o Yagán. Y en tiempos de grandes cambios sociales, con una Convención Constitucional trabajando en la nueva Constitución para los próximos 40 o 50 años es que nos preguntamos si el nuevo cuerpo normativo contemplará diversas miradas sobre la vida, la enfermedad, la muerte y la forma de tratar cada una.

Para la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el enfoque Intercultural promueve “la paridad de trato entre los diferentes grupos culturales; considera la Salud como un derecho fundamental y entiende como implícita la capacidad de los profesionales de la salud de poder integrar el conocimiento con las creencias y la prácticas tradicionales al momento de enfrentar una enfermedad”.

La Constituyente por el Distrito 17, María Elisa Quintero, de profesión odontóloga, doctora en salud pública, investigadora y académica de la Universidad de Talca, comenta la relevancia del enfoque intercultural en el trabajo que están desarrollando en la Convención Constitucional.

Explica que, a la fecha del cierre de este reportaje, el reglamento terminado debe ser sometido a votación y que contempla aspectos transversales que deben acompañar todo el texto, estos son: plurinacionalidad, enfoque de género, naturaleza y ciencia.

“La cultura y concepciones de salud en los distintos pueblos del país es muy importante, porque si no, colisiona este modelo biomédico o biopsicosocial con la cosmovisión de los pueblos. Entonces de cierta manera tenemos sistemas paralelos que se encuentran en algunos puntos, sobre todo los sistemas de servicios de emergencia, pero en lo preventivo y promocional están distantes, exceptuando algunas zonas del país donde se ha podido incorporar la mirada principalmente mapuche al sistema sanitario”.

Desde su perspectiva, hay que reconocer legalmente todos los pueblos, “porque por ejemplo ahora los selknam no están reconocidos y existen”, precisa. 

Cree que falta incorporar en los diseños de política pública “la información desde las bases o desde los mismos pueblos, para integrar esta cosmovisión de manera efectiva porque clásicamente en salud pública se ha ejercido un enfoque de arriba hacia abajo, entonces hay un desafío que integrar, en lo que falta mucho por avanzar”.

El lonco Juan Ñancupil Railaf, educador y presidente de la Federación Indígena de Molina, plantea la relevancia que tiene para el pueblo mapuche medicarse con remedios naturales, “tener la posibilidad de dar verdadero realce a las médicas tradicionales de su pueblo, la machi, lawentuchefe, que es la persona conocedora de medicina mapuche a través de hierbas, que puedan trabajar sin ser perseguidas, sin ser mal miradas, entendiendo nuestra espiritualidad, respetando nuestra visión de la naturaleza”.

Alejandra Flores Carlos fue electa constituyente por los votantes del distrito 2 que incluye a las comunas de Alto Hospicio, Camiña, Iquique, Huara, Colchane, Pozo Almonte y Pica. De ascendencia aymara, esta profesora de castellano, diplomada en Salud Intercultural y en Planificación y Gestión para el Desarrollo Indígena, trabajó esta temática como funcionaria de la seremi de salud de Tarapacá. 

Al hablar de medicina intercultural, lo primero que aclara es el concepto precisando que “no existe como tal una medicina intercultural, lo que existen son sistemas médicos diversos que interactúan en la sociedad”. Para esta constituyente, la nueva Constitución debe reconocer, en el marco del derecho a la salud,  estos sistemas diversos tanto del pueblo mapuche, pueblo aymara o Rapa Nui, por mencionar algunos. 

La interrogante que surge es cómo compatibilizar en la Constitución, la salud intercultural, respetando sus diferencias, con el derecho a la salud y la institucionalidad. 

Al respecto, Alejandra Flores explica que “es posible y simple compatibilizar estos sistemas pero eso requiere una voluntad política para poder hacerlo. (…) solamente existe una ley indígena pero no el reconocimiento, por ende, tampoco está reconocida la cultura de los pueblos, sus sistemas médicos, sus lenguas, etc. Para esto debe existir un diálogo plural y horizontal  como de alguna manera ya está comenzando a darse en este proceso constituyente que tiene que ver con el reconocimiento de los derechos de los pueblos”.

Para la convencional María Elisa Quintero, la inclusión de las diversas etnias es positiva ya que “sentará las bases” en la Nueva Constitución, lo que “puede dar origen a múltiples leyes que faciliten la integración de los distintos pueblos y ojalá eso mejore también los indicadores sanitarios”, comenta.

Gracias a su trabajo en temáticas de salud y pueblos indígenas, de la región de Tarapacá, la convencional Alejandra Flores, grafica los problemas que en la práctica dificultan la posibilidad, por ejemplo, para que las mujeres aymara accedan a una atención de salud que respete 100% su cultura.

“El parto aymara, que ahora se le conoce como parto intercultural, recoge elementos de la cultura aymara que se incorporan para que las mamitas tengan un parto más cercano a su cultura. Pero esto sigue haciéndose en los hospitales por eso que te hablaba que cuando hay esfuerzos la política te dice algo, pero hay otras normas que tienen incidencia en que no se pueda llevar a cabo, y en este caso no se pueden atender partos domiciliarios, tiene que ser en un centro hospitalario”, agrega.

Por ello, Flores enfatiza que junto a los cambios en salud que deben plasmarse en la nueva Constitución, debe existir un cambio cultural que incluso se refleje en las mallas curriculares de la educación escolar y superior.

“De parte de las instituciones públicas ha habido paternalismo hacia las organizaciones indígenas tratando como de apoyar pero no que los mismos pueblos puedan decidir cómo quieren este desarrollo. Esta interculturalidad también se debe incorporar en la formación de pre grado, avanzar en esta cultura de respeto y reconocimiento de las otras culturas”, plantea. 

Además de señalar que la próxima Constitución debe considerar que Chile es un Estado Plurinacional, explicando que esa es la base para que los pueblos indígenas tengan mayor autonomía y determinación respecto de cómo quieren desarrollarse, la constitucional estima que debemos avanzar hacia tener una “ciudadanía intercultural” y una institucionalidad pública que se adecue a esta forma nueva de entendernos, no solo en salud sino en todas las áreas de nuestro quehacer.

Personal de salud 

Uno de los desafíos es cómo incorporar al personal de salud a esta nueva mirada de lo intercultural en salud. 

Para María Elisa Quinteros, la formación en la materia debe comenzar desde la universidad. “Si, yo creo que es clave en el Pregrado la inclusión de esta temática, pero no un par de clases, sino que transversal a la formación. Es importante que el personal de salud incorpore esta mirada, si no nos quedamos con un paradigma hegemónico que dictamina qué es estar sano, qué es estar enfermo y de cierta manera subestima o ridiculiza las creencias de los usuarios y usuarias”.

“Creo que es importante reconocer que las culturas son muy valiosas en una sociedad con miras a ser más tolerante, más pluralista. El reconocernos en las diferencias es muy valioso y eso aplica en todos los ejes de la vida, incluyendo lo sanitario, la educación, las relaciones cívicas, las estructuras de gobierno”, explica.

Por su parte, Alejandra Flores enfatiza que junto a los cambios en salud que deben plasmarse en la nueva Constitución debe existir un cambio cultural que incluso se refleje en las mallas curriculares de la educación escolar y superior.

“De parte de las instituciones públicas ha habido paternalismo hacia las organizaciones indígenas tratando como de apoyar pero no que los mismos pueblos puedan decidir cómo quieren este desarrollo. Esta interculturalidad por supuesto que también se debe incorporar en la formación de pre grado, avanzar en esta cultura de respeto y reconocimiento de las otras culturas”, plantea. 

Además de relevar que la próxima Constitución debe considerar que Chile es un Estado Plurinacional, explicando que esa es la base para que los pueblos indígenas tengan mayor autonomía y determinación respecto de cómo quieren desarrollarse, Alejandra Flores estima que debemos avanzar hacia la formación de una “ciudadanía intercultural” y una institucionalidad pública que se adecue a esta nueva forma de entendernos, no solo en salud sino en todas las áreas de nuestro quehacer.

A su juicio, en la práctica esto se logra, por ejemplo, como ocurre en Bolivia, donde el Estado mandata a los profesores y funcionarios públicos que trabajan en los territorios con alta población indígena, a manejar el idioma del pueblo con mayor presencia. En esta misma línea, destaca experiencias como las realizadas mientras trabajó en la seremi de Salud de Tarapacá.

“Nosotros en el norte trabajamos estos temas, realizamos inducción en salud intercultural a todos  los médicos que llegaban y al personal nuevo que ingresaba a los servicios de salud como a la seremi (…) dentro de lo que tenía que ver con salud nosotros hacíamos capacitaciones de elementos básicos de idioma aymara para que por lo menos los médicos pudieran salir y producir acercamiento con las personas en su idioma”, finaliza Alejandra Flores.


Parto aymara en Hospital de Arica (Foto de Documental realizado gracias a un convenio entre la Corporación
Nacional de Desarrollo Indígena, CONADI, y el Servicio de Salud Arica).

 

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